Para dementes que conocen la locura estando totalmente cuerdos...

domingo, 20 de octubre de 2013

Las mejores historias se escriben desde el fondo de un corazón roto...

Ella estaba quebrada. Una vez más. Más quebrada que nunca. Más torcida. Más violentada. Más dolida.
Habías decidido dañarme con toda la planeación.
No era necesario que mintieras, ¿sabes?
Aún con el dolor que estoy sintiendo, con la rabia, el enojo y la decepción, aún con lágrimas en los ojos, aún así sé que no merecía ésto.
Siempre fui más de lo que nunca tuviste. Te traté como nunca te trataron. Te quise (me atrevo a decir) más de lo que nunca nadie te quiso.
No merezco ésto.
No tendría que llorar por ésta basura, no tendría que llorar por tus actos. No tendrías que prometer basura que no eres capáz de cumplir.
Y no tendría que darme cuenta de la realidad de ésta forma.
No.

Hice todo.
Y nada funcionó.
Odio sentir lo que siento, odio seguir aquí para ti y odio sentir mi corazón rompiendóse.
Es ridículo decirlo. Es estúpido sentir la autocompasión que estoy sintiendo por mi misma en éste momento, pero sé que tu no lo harás.
¿Cómo iba a saberlo? Oh, ¿cómo iba a saberlo? ¿Cómo iba a saber que tu cuento estúpido no era la basura que yo pretendía que sería? ¿Cómo iba a saber que no entiendes lo que es querer a alguien de una forma tan pura? ¿Cómo rayos?

Odio sentir esto, pero al final sé que habrá algo bueno.
Los mejores aprendizajes salen de las peores situaciones, y las mejores historias siempre se escriben desde el fondo de un corazón roto.


Las mejores historias se escriben desde el fondo de un corazón roto...

Ella estaba quebrada. Una vez más. Más quebrada que nunca. Más torcida. Más violentada. Más dolida.
Habías decidido dañarme con toda la planeación.
No era necesario que mintieras, ¿sabes?
Aún con el dolor que estoy sintiendo, con la rabia, el enojo y la decepción, aún con lágrimas en los ojos, aún así sé que no merecía ésto.
Siempre fui más de lo que nunca tuviste. Te traté como nunca te trataron. Te quise (me atrevo a decir) más de lo que nunca nadie te quiso.
No merezco ésto.
No tendría que llorar por ésta basura, no tendría que llorar por tus actos. No tendrías que prometer basura que no eres capáz de cumplir.
Y no tendría que darme cuenta de la realidad de ésta forma.
No.

Hice todo.
Y nada funcionó.
Odio sentir lo que siento, odio seguir aquí para ti y odio sentir mi corazón rompiendóse.
Es ridículo decirlo. Es estúpido sentir la autocompasión que estoy sintiendo por mi misma en éste momento, pero sé que tu no lo harás.
¿Cómo iba a saberlo? Oh, ¿cómo iba a saberlo? ¿Cómo iba a saber que tu cuento estúpido no era la basura que yo pretendía que sería? ¿Cómo iba a saber que no entiendes lo que es querer a alguien de una forma tan pura? ¿Cómo rayos?

Odio sentir esto, pero al final sé que habrá algo bueno.
Los mejores aprendizajes salen de las peores situaciones, y las mejores historias siempre se escriben desde el fondo de un corazón roto.