Para dementes que conocen la locura estando totalmente cuerdos...

sábado, 9 de marzo de 2013

Epifanía.

Solos tu y yo, descubriéndonos... Despeinando a besos tanto amor...

Habitación tres.
Segundo piso, en el pasillo vuelta a la izquierda.

Sábanas de flores amarillas con fondo azul.
Una cama, un clóset blanco, enorme. Un baño. Una televisión que jamás supimos encender pero ni siquiera lo necesitamos.
Sus labios presionando dulcemente los míos.
Sus brazos rodeándome firme pero suavemente.
Sus "te amo". Mis "te amo más".
Mis ganas de congelar éste momento. De apagar el mundo, de silenciar todo. De retener en mi memoria los sonidos que los dos conocimos ese día.
De pausar todo un segundo, de que no anocheciera nunca. De evitar cada vez más el "hasta luego" que ambos sabía que vendría luego. Mis ganas de apresurar el tiempo y tenerte de vuelta a mi lado.
Mis deseos de seguir amándote hasta quedarme sin fuerzas, como cuando cierras el puño tanto que los nudillos te quedan blancos. Así yo: amarte hasta que las fuerzas me falten.

Habitame siempre, amor. Solos tu y yo, descubriéndonos. Despeinando a besos tanto, tanto amor.




jueves, 7 de marzo de 2013

Ma quando arriva la notte, la notte, e resto sola con me...

Te odio.
Odio la forma en la que olvidas a la gente.
Odio tu puto ego más grande que la distancia.
Odio saber que no me extrañas como yo lo hago.
Odio que me sustituyas por esa perra de risos ligeros y sonrisa falsa.
La odio a ella.
Odio que prefieras tener aventuras de viajes, de sonrisas y canciones con alguien más que no sea yo.
Odio quererte tanto.
Odio llorar porque siento que me faltas.
Odio acostumbrarme a tenerte en mi vida.
Odio que te quiera tanto como a un hermano.
Odio saber que ni siquiera vas a leer esto, y si lo llegaras a hacer, odio saber que no vas a decir o hacer algo.
Odio que cuando me ves haces como que no pasa nada.
Odio meterme en tantos líos por ti y que para ti no sea nada.
Odio que piensen mal acerca de los dos y saber que cada día nos alejamos más.
Odio no tenerte en la puerta de a lado del salón 212 del edificio 7 de mi universidad.
Odio extrañar llorar contigo, por más patético que eso suene.
Odio sentir que se pasa el tiempo y elegiste tomar caminos lejanos al mío.
Odio saber que siendo mi mejor amigo me he perdido las mejores partes de tu vida.
Odio sentirme tan mal por eso.
Odio extrañarte como una desquiciada.
Odio no escucharte en muchos días y cuando lo hago, odio que te portes indiferente.
Odio que seas mi mejor amigo, al que veo una vez al mes. 

...putamadre! Ya vuelve a mi vida.

Te extraño u_u. 


Epifanía.

Solos tu y yo, descubriéndonos... Despeinando a besos tanto amor...

Habitación tres.
Segundo piso, en el pasillo vuelta a la izquierda.

Sábanas de flores amarillas con fondo azul.
Una cama, un clóset blanco, enorme. Un baño. Una televisión que jamás supimos encender pero ni siquiera lo necesitamos.
Sus labios presionando dulcemente los míos.
Sus brazos rodeándome firme pero suavemente.
Sus "te amo". Mis "te amo más".
Mis ganas de congelar éste momento. De apagar el mundo, de silenciar todo. De retener en mi memoria los sonidos que los dos conocimos ese día.
De pausar todo un segundo, de que no anocheciera nunca. De evitar cada vez más el "hasta luego" que ambos sabía que vendría luego. Mis ganas de apresurar el tiempo y tenerte de vuelta a mi lado.
Mis deseos de seguir amándote hasta quedarme sin fuerzas, como cuando cierras el puño tanto que los nudillos te quedan blancos. Así yo: amarte hasta que las fuerzas me falten.

Habitame siempre, amor. Solos tu y yo, descubriéndonos. Despeinando a besos tanto, tanto amor.




Ma quando arriva la notte, la notte, e resto sola con me...

Te odio.
Odio la forma en la que olvidas a la gente.
Odio tu puto ego más grande que la distancia.
Odio saber que no me extrañas como yo lo hago.
Odio que me sustituyas por esa perra de risos ligeros y sonrisa falsa.
La odio a ella.
Odio que prefieras tener aventuras de viajes, de sonrisas y canciones con alguien más que no sea yo.
Odio quererte tanto.
Odio llorar porque siento que me faltas.
Odio acostumbrarme a tenerte en mi vida.
Odio que te quiera tanto como a un hermano.
Odio saber que ni siquiera vas a leer esto, y si lo llegaras a hacer, odio saber que no vas a decir o hacer algo.
Odio que cuando me ves haces como que no pasa nada.
Odio meterme en tantos líos por ti y que para ti no sea nada.
Odio que piensen mal acerca de los dos y saber que cada día nos alejamos más.
Odio no tenerte en la puerta de a lado del salón 212 del edificio 7 de mi universidad.
Odio extrañar llorar contigo, por más patético que eso suene.
Odio sentir que se pasa el tiempo y elegiste tomar caminos lejanos al mío.
Odio saber que siendo mi mejor amigo me he perdido las mejores partes de tu vida.
Odio sentirme tan mal por eso.
Odio extrañarte como una desquiciada.
Odio no escucharte en muchos días y cuando lo hago, odio que te portes indiferente.
Odio que seas mi mejor amigo, al que veo una vez al mes. 

...putamadre! Ya vuelve a mi vida.

Te extraño u_u.