Para dementes que conocen la locura estando totalmente cuerdos...

domingo, 27 de abril de 2014

Rota.

Él no sabía cuanto dentro de mi podía remover solo con una palabra, con una acción o con una metida de pata.
No sabía como provocaba ataques en mis demonios, como los activaba y detonaba la bomba dento de mi.

Aparentemente, él decía conocerme bien. Pero claro, no le habia hecho el amor a cada uno de mis demonios, no los había seducido, no tenia el placer de conocerlos.
El sólo conocía la superficie...
Y yo había decidido que no merecía llegar al fondo.


viernes, 25 de abril de 2014

Él.

Él.
Volvía, iba, venía, volvia a venir.
Aparecía mágicamente, se alejaba pero se quedaba siempre conmigo.
Reímos, jugamos, somos tontos. Hablamos de cosas serias, se interrumpe con sus bromas.
Era mío. Y yo suya.

Creo que nunca fuimos conscientes de todo lo que nos rodeaba. De todo lo que podía detener con un dedo, era mágico.
El podía decidir detener el tiempo, podía desaparecernos y llevarnos al otro lado de la tierra sin levantarnos de mi sillón.
Odiaba aceptarlo, pero él tenía el control remoto de mis emociones. Y no, no estaba hablando del amor porque ambos teníamos un concepto distinto del amor.
De alguna extraña y retorcida forma nos pertenecíamos, como piezas del mismo rompecabezas. Como esas dos partes que hacen click sin siquiera buscarlo. Y aun así seguiamos siendo libres.
El entendía el concepto de amor que yo habia buscado antes. Él entendía que lo amaba desde mi libertad, desde mi propia visión de nuestros sueños, desde lo cercano y lo lejano.
Yo entendía que el me amaba, desde su propia percepción loca del amor.
Y sabíamos que nos perteneciamos, sin ataduras, sin robarnos espacio, sin exigirnos títulos. Nos pertenecemos de la más pura forma, de la más libre.

Volando juntos sin atarnos al otro.
Y yo lo amaba por eso. Amaba la forma en que se refería a los dos, amaba la forma en que los demás nos veían, dando por hecho nuestra situación sin atreverse a preguntar porque lo que se ve no se cuestiona. 
Yo simplemente nos amo. Y no estoy dispuesta a dejarlo ir.
I dare you to let me be your one and only.

jueves, 17 de abril de 2014

No de nuevo. No otra vez.

Y ahí estaba de nuevo. Había pasado bastante tiempo ya desde aquella promesa, y ella comenzaba a dudar.
Sabia que hasta cierto punto las cosas podían pronosticarse y sabía que hasta cierto punto ese pronóstico era a su favor. Pero era un hecho que no iba a hacerla feliz.
Muchas veces había soñado esto que incluso ahora, en la realidad; ella podía sentir como algo más de lo que había soñado. Pero evidentemente algo tenía que estar mal. Si, tenía, porque no podía todo ir tan "bien".
Si alguien la hubiera escuchado probablemente le habría dicho que esta situación era todo menos buena.
No había ni rastro de señal que hiciera creer a nadie nunca que absolutamente nada saldría bien.
Acabaría con el corazón destrozado, ilusiones rotas y un sueño y deseo de algo estúpidamente imposible.
Ok, si, acabaría justo como empezó, multiplicado por tres.
Hay cosas que ella no podría controlar y ahora se estaba dando cuenta.
Ahora estaba dudando, y ella solo podía ponerse de rodillas cada noche mientras susurraba a alguien en las alturas: -no de nuevo, no otra vez.

martes, 1 de abril de 2014

...Y luego me dijo -déjame ser ese resistol mágico.

-No lo entiendes, nunca lo entenderías- Le dije con un tono entre molesto y harto. El había estado insistiendo con lo mismo desde algún tiempo atrás. -además sabes que no creo en éstas cosas, me refiero a ésta basura. Sabes que no. Sabes que YA-NO. -Le dije de la forma más decidida que podía tomar, especialmente cuando vi esa sonrisa estúpida (mi favorita) en sus labios.
Era como esa sonrisa medio torcida que dejaba ver esos dientes perfectos... -Estoy jodida- Pensé.

-Dios, Perla! ¿Porqué te resistes tanto? Tu sabes que podriamos hacer una buena historia.... -Mientras decía esto, me miraba de esa forma... Si, de ESA.

No podía creerlo. Recordaba cuando meses atrás le escribía una carta (que evidentemente nunca fue entregada) a ese chico al que creía amar... Y ahora, justo ahora el acababa de citar mi frase, sin saber que antes ya se la habia dicho a alguien.

-Por lo que veo seguirás insistiendo... - dije, seguido de una mueca exagerada (obviamente, soy Perla-teatral-Moreno).

-Shhh - Me interrumpió- Dejame decirte algo, princesa: conozco esas partes rotas. Nunca las he visto pero las conozco y quiero ser quién una todo. Déjame ser ese resistol mágico que pegue todas tus partes. Dame la oportunidad y luego vemos ;) ....

Y luego me perdí.
#CosasQueSueño
#PrayingHardToMakeThisTrue

Rota.

Él no sabía cuanto dentro de mi podía remover solo con una palabra, con una acción o con una metida de pata.
No sabía como provocaba ataques en mis demonios, como los activaba y detonaba la bomba dento de mi.

Aparentemente, él decía conocerme bien. Pero claro, no le habia hecho el amor a cada uno de mis demonios, no los había seducido, no tenia el placer de conocerlos.
El sólo conocía la superficie...
Y yo había decidido que no merecía llegar al fondo.


Él.

Él.
Volvía, iba, venía, volvia a venir.
Aparecía mágicamente, se alejaba pero se quedaba siempre conmigo.
Reímos, jugamos, somos tontos. Hablamos de cosas serias, se interrumpe con sus bromas.
Era mío. Y yo suya.

Creo que nunca fuimos conscientes de todo lo que nos rodeaba. De todo lo que podía detener con un dedo, era mágico.
El podía decidir detener el tiempo, podía desaparecernos y llevarnos al otro lado de la tierra sin levantarnos de mi sillón.
Odiaba aceptarlo, pero él tenía el control remoto de mis emociones. Y no, no estaba hablando del amor porque ambos teníamos un concepto distinto del amor.
De alguna extraña y retorcida forma nos pertenecíamos, como piezas del mismo rompecabezas. Como esas dos partes que hacen click sin siquiera buscarlo. Y aun así seguiamos siendo libres.
El entendía el concepto de amor que yo habia buscado antes. Él entendía que lo amaba desde mi libertad, desde mi propia visión de nuestros sueños, desde lo cercano y lo lejano.
Yo entendía que el me amaba, desde su propia percepción loca del amor.
Y sabíamos que nos perteneciamos, sin ataduras, sin robarnos espacio, sin exigirnos títulos. Nos pertenecemos de la más pura forma, de la más libre.

Volando juntos sin atarnos al otro.
Y yo lo amaba por eso. Amaba la forma en que se refería a los dos, amaba la forma en que los demás nos veían, dando por hecho nuestra situación sin atreverse a preguntar porque lo que se ve no se cuestiona. 
Yo simplemente nos amo. Y no estoy dispuesta a dejarlo ir.
I dare you to let me be your one and only.

No de nuevo. No otra vez.

Y ahí estaba de nuevo. Había pasado bastante tiempo ya desde aquella promesa, y ella comenzaba a dudar.
Sabia que hasta cierto punto las cosas podían pronosticarse y sabía que hasta cierto punto ese pronóstico era a su favor. Pero era un hecho que no iba a hacerla feliz.
Muchas veces había soñado esto que incluso ahora, en la realidad; ella podía sentir como algo más de lo que había soñado. Pero evidentemente algo tenía que estar mal. Si, tenía, porque no podía todo ir tan "bien".
Si alguien la hubiera escuchado probablemente le habría dicho que esta situación era todo menos buena.
No había ni rastro de señal que hiciera creer a nadie nunca que absolutamente nada saldría bien.
Acabaría con el corazón destrozado, ilusiones rotas y un sueño y deseo de algo estúpidamente imposible.
Ok, si, acabaría justo como empezó, multiplicado por tres.
Hay cosas que ella no podría controlar y ahora se estaba dando cuenta.
Ahora estaba dudando, y ella solo podía ponerse de rodillas cada noche mientras susurraba a alguien en las alturas: -no de nuevo, no otra vez.

...Y luego me dijo -déjame ser ese resistol mágico.

-No lo entiendes, nunca lo entenderías- Le dije con un tono entre molesto y harto. El había estado insistiendo con lo mismo desde algún tiempo atrás. -además sabes que no creo en éstas cosas, me refiero a ésta basura. Sabes que no. Sabes que YA-NO. -Le dije de la forma más decidida que podía tomar, especialmente cuando vi esa sonrisa estúpida (mi favorita) en sus labios.
Era como esa sonrisa medio torcida que dejaba ver esos dientes perfectos... -Estoy jodida- Pensé.

-Dios, Perla! ¿Porqué te resistes tanto? Tu sabes que podriamos hacer una buena historia.... -Mientras decía esto, me miraba de esa forma... Si, de ESA.

No podía creerlo. Recordaba cuando meses atrás le escribía una carta (que evidentemente nunca fue entregada) a ese chico al que creía amar... Y ahora, justo ahora el acababa de citar mi frase, sin saber que antes ya se la habia dicho a alguien.

-Por lo que veo seguirás insistiendo... - dije, seguido de una mueca exagerada (obviamente, soy Perla-teatral-Moreno).

-Shhh - Me interrumpió- Dejame decirte algo, princesa: conozco esas partes rotas. Nunca las he visto pero las conozco y quiero ser quién una todo. Déjame ser ese resistol mágico que pegue todas tus partes. Dame la oportunidad y luego vemos ;) ....

Y luego me perdí.
#CosasQueSueño
#PrayingHardToMakeThisTrue