Para dementes que conocen la locura estando totalmente cuerdos...

sábado, 9 de marzo de 2013

Epifanía.

Solos tu y yo, descubriéndonos... Despeinando a besos tanto amor...

Habitación tres.
Segundo piso, en el pasillo vuelta a la izquierda.

Sábanas de flores amarillas con fondo azul.
Una cama, un clóset blanco, enorme. Un baño. Una televisión que jamás supimos encender pero ni siquiera lo necesitamos.
Sus labios presionando dulcemente los míos.
Sus brazos rodeándome firme pero suavemente.
Sus "te amo". Mis "te amo más".
Mis ganas de congelar éste momento. De apagar el mundo, de silenciar todo. De retener en mi memoria los sonidos que los dos conocimos ese día.
De pausar todo un segundo, de que no anocheciera nunca. De evitar cada vez más el "hasta luego" que ambos sabía que vendría luego. Mis ganas de apresurar el tiempo y tenerte de vuelta a mi lado.
Mis deseos de seguir amándote hasta quedarme sin fuerzas, como cuando cierras el puño tanto que los nudillos te quedan blancos. Así yo: amarte hasta que las fuerzas me falten.

Habitame siempre, amor. Solos tu y yo, descubriéndonos. Despeinando a besos tanto, tanto amor.




Epifanía.

Solos tu y yo, descubriéndonos... Despeinando a besos tanto amor...

Habitación tres.
Segundo piso, en el pasillo vuelta a la izquierda.

Sábanas de flores amarillas con fondo azul.
Una cama, un clóset blanco, enorme. Un baño. Una televisión que jamás supimos encender pero ni siquiera lo necesitamos.
Sus labios presionando dulcemente los míos.
Sus brazos rodeándome firme pero suavemente.
Sus "te amo". Mis "te amo más".
Mis ganas de congelar éste momento. De apagar el mundo, de silenciar todo. De retener en mi memoria los sonidos que los dos conocimos ese día.
De pausar todo un segundo, de que no anocheciera nunca. De evitar cada vez más el "hasta luego" que ambos sabía que vendría luego. Mis ganas de apresurar el tiempo y tenerte de vuelta a mi lado.
Mis deseos de seguir amándote hasta quedarme sin fuerzas, como cuando cierras el puño tanto que los nudillos te quedan blancos. Así yo: amarte hasta que las fuerzas me falten.

Habitame siempre, amor. Solos tu y yo, descubriéndonos. Despeinando a besos tanto, tanto amor.